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Semanario Húngaro

RUTA POR TAVIZNA-UBRIQUE

RUTA POR TAVIZNA-UBRIQUE Dificultad: media-alta
Duración aprox. 6 horas
Sin permiso.
Época: principios de otoño
NO ES RECOMENDABLE IR CON NIÑOS Y/O PERSONAS MAYORES.

La ruta que vamos a describir en esta entrega es un poco larga, y se puede hacer más larga aún si no llevamos una buena provisión de agua.
Es recomendable para aquellos que buscan algo nuevo y que no temen a las grandes distancias.
Haremos aquí una serie de recomendaciones para que el recorrido se os haga más llevadero:

1.Llevar comida y abundante agua.
2.Llevar calzado cómodo que cubra los tobillos. Las laderas por las que vamos a pasar son a veces pronunciadas y pueden acarrear más de un resbalón.
3.No desesperar cuando nos parezca que nos hemos perdido. Si seguimos la orilla del pantano -siempre a nuestra derecha- esta ruta no tiene pérdida.
4.Tener cuidado con las laderas más pronunciadas (al final del recorrido). Puede que nos den un susto y un chapuzón no deseado.

Esperamos que os guste esta ruta y recordad que ver basuras arrastradas por las aguas del pantano no debe incitarnos a arrojar las nuestras.

La jornada debe comenzar al amanecer,y lo primero que haremos será dejar uno de los coches en la parte del pantano a la que se accede desde una carretera que parte desde Ubrique (todos los lugareños conocen esa carretera como "Carretera del Pantano"). No es nada difícil llegar hasta allí. Cuando vayamos por esta carretera, a unos pocos kilómetros, llegaremos a unos eucaliptos desde los cuales se divisan unos llanos marcados por las ruedas de vehículos; aquí dejaremos el primer coche. Acto seguido, nos montaremos en el segundo coche y nos dirigiremos al "abandonado" cámping de Tavizna, que se encuentra a unos 6 - 7 kms. de Ubrique en dirección a El Bosque .
Una vez allí entraremos por un carril que hay a la izquierda de la carretera justo antes de entrar en el puente que cruza el río Tavizna. A la derecha dejamos la entrada del cámping y avanzaremos unos metros hasta llegar a una zona que fue aparcamiento de un antiguo restaurante. Aquí dejaremos el coche. Sólo nos queda andar.
Seguiremos ese mismo carril que asciende suavemente y no lo dejaremos hasta llegar al pantano, lo cual nos puede llevar, aproximadamente, una hora si vamos con calma y contemplando el paisaje. Si miramos a nuestra izquierda, en este primer tramo, observaremos el monte Higuerón densamente poblado de quejigos. Si la suerte nos acompaña veremos algún que otro escurridizo corzo. Más adelante pasaremos junto a una explotación de ganado caprino y después atravesaremos unos campos dedicados a la siembra de cereal. Una vez pasados los corrales de cabras (poseen un silo metálico coronado por un nido de cigüeñas) nos encontraremos una bifurcación. Nosotros tomaremos el carril de la derecha. Para finalizar este primer tramo tendremos que llegar al pantano, a lo que se conoce como La Esparragosilla.
Una vez que tengamos, literalmente, el agua a nuestros pies nos dirigiremos a la izquierda, siguiendo "siempre" la orilla del pantano. Iremos avanzando de modo que el agua siempre esté a nuestra derecha.
En nuestro caminar encontraremos ruinas que en épocas de abundancia de agua están sumergidas.
Si vamos con cautela por estas laderas puede que veamos algún venado que sale de la espesura a beber. Es más corriente que veamos al cormorán, la gaviota, los ánades y a la asustadiza garza real. Algo más difícil es ver a la escasísima águila pescadora -Pandion haliaetus- posada en los árboles secos. También podremos ver numerosos galápagos leprosos tomando el sol en los brazos de agua más tranquilos, siempre y cuando no adviertan nuestra presencia.
La ruta continúa por las laderas del pantano, unas más suaves que otras, y cuando lleguemos a unas laderas muy pronunciadas y de roca suelta (cuidado con las caídas; nos pueden llevar al agua) sabremos que estamos cerca del final, cerca de dónde dejamos el primer coche. Hay que tener mucho cuidado con estas laderas. Si las observamos de lejos resultan de pendiente muy pronunciada y casi inaccesibles, pero no debemos asustarnos; conforme entramos en ellas se hacen más transitables. Si tenemos la posibilidad de cruzar el río por un puente que sólo emerge cuando el nivel del agua es bajo lo haremos sin más. Si dicho puente no aparece ante nuestros ojos deberemos seguir un poco más.

Una vez que hayamos pasado las laderas más pronunciadas entraremos en una zona con unos grandes llanos, donde veremos alguna gente disfrutando de un día de campo.
Ya en esta zona deberemos cruzar el río, que en esta época del año es poco caudaloso. Mojarnos los pies no debe suponer un problema, sino un aliciente más. Ahora, en estos llanos, nos dirigiremos hacia unos eucaliptos que hay en la parte este, bajo los cuales aparcamos el primer coche.
Bueno, pues aquí acaba esta ruta.

2 comentarios

las brujitas -

weno po aki teneis los nombres k nos pedisteis y k vuestra pagina ta mu bien¡¡ y espero k sigais asi

2dmanjon, Victoriano -

Siguiendo vuestras recomendaciones en nuestro libro de visitas he entrado a este apartado realizado por vosotras, y os felicito.

Nos va a venir muy bien por que próximamente vamos ha realizar una salida a Cazorla, y ese decálogo de senderismo biene perfecto. Os prpongo que ideis uno específico para nuestro recorrido por Cazorla, de nuevo felicidades. Sólo es una propuesta:-)