LA RUTA DE LOS CHORROS (LAS CORTINAS)

Nuestro punto de partida es la playa nudista, de gran belleza paisajística y autentico centro neurálgico del hipismo y el nudismo.
La playa no es muy extensa, se cruza en menos de 5 minutos, dependiendo del paso del caminante y de su grado de curiosidad ante lo que el entorno ofrece. Es una playa arenosa aunque con tramos rocosos, de agua transparente y limpia pese a lindar con 50 metros de arenas cerradas por una insalubridad vergonzosa.
La playa transcurre bajo los primeros acantilados , llenos de pino y arbusto, merece la pena subirse a ellos y contemplar la belleza del entorno, sobre todo cuando el sol empieza a caer.
Conforme avanzamos hacia los acantilados la playa se va estrechando hasta que de pronto la arena termina y comienza el tramo rocoso. Hay que esperar a la marea baja para atravesarlo cómodamente.
La vista se hace insuficiente ante tanto aliciente natural: a un lado el mar azul que choca con las piedras y al otro el imponente precipicio, reino de gaviotas y salpicado de mil formas caprichosas producto del viento y de la fragilidad del sustrato.
llegamos a una cala salpicada de grandes rocas y tras ella encontramos casi de repente la pequeña cascada de agua dulce , fin de nuestra excursión y punto de gran interés natural donde recargarse de energía y donde darse, por qué no, una ducha fresca con un agua que sale de las entrañas de la tierra para parar a la arena de una pequeña cala que desaparece con la pleamar.
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